Lo esencial
- ✓ La influenza suele comenzar de forma repentina con fiebre o escalofríos, tos, dolores musculares, dolor de cabeza y cansancio, aunque no todas las personas presentan fiebre.
- ✓ La vacunación anual es la principal medida de prevención, junto con la higiene de manos, cubrirse al toser y ventilar los espacios.
- ✓ Las personas con mayor riesgo de complicaciones deben consultar temprano si presentan síntomas compatibles.
Cómo reconocerla
- Los síntomas suelen aparecer de forma repentina e incluyen fiebre o sensación febril, escalofríos, tos, dolor de garganta, congestión, dolores musculares, dolor de cabeza y cansancio.
- Algunas personas, especialmente niños, también pueden presentar vómitos o diarrea; no todas las personas con influenza tienen fiebre.
- El resfriado, la influenza y otras infecciones respiratorias pueden parecerse. Los síntomas por sí solos no siempre permiten identificar el virus responsable.
- La mayoría de las personas mejora en varios días, pero la tos y el cansancio pueden durar más tiempo y algunas desarrollan complicaciones como neumonía.
Cuidados prudentes y prevención del contagio
- Descansa, bebe líquidos con frecuencia y controla la temperatura y el estado general. Usa medicamentos para fiebre o dolor solo según indicación profesional o instrucciones seguras para tu edad y condición.
- Permanece en casa mientras tengas fiebre o mal estado general, evita el contacto cercano con otras personas y ventila los ambientes cuando sea posible.
- Cubre la tos y los estornudos con el antebrazo o un pañuelo, desecha el pañuelo y lávate las manos con frecuencia.
- Si debes estar cerca de otras personas durante la recuperación, una mascarilla bien ajustada puede ayudar a reducir la transmisión de virus respiratorios.
Quiénes deben consultar temprano
- Consulta sin demora si la persona está embarazada, tiene 65 años o más, es menor de 5 años —especialmente menor de 2— o vive con una enfermedad crónica.
- El riesgo también es mayor en personas con asma u otra enfermedad pulmonar, cardiopatía, diabetes, enfermedad renal o hepática, trastornos neurológicos o defensas disminuidas.
- Los antivirales requieren valoración e indicación médica. Pueden ser especialmente importantes en personas con alto riesgo y su beneficio suele ser mayor cuando se inician pronto.
- Solicita valoración si los síntomas son intensos, no mejoran como se esperaba, reaparecen después de una mejoría o empeora una enfermedad previa.
Vacunación y seguimiento
- La vacuna contra la influenza se actualiza periódicamente y suele recomendarse cada año; el profesional puede orientar el momento adecuado según edad, antecedentes y disponibilidad local.
- La vacunación es especialmente importante para personas con mayor riesgo de complicaciones y para quienes las cuidan o atienden.
- La vacuna no trata una infección que ya comenzó, pero reduce el riesgo de enfermar y de presentar formas graves.
- Si necesitas consulta, informa cuándo comenzaron los síntomas, enfermedades previas, embarazo, medicamentos habituales y cambios recientes en tu estado general.
Signos de alarma y cuándo solicitar atención
- Dificultad para respirar, respiración rápida, labios azulados o hundimiento de las costillas al respirar
- Dolor o presión persistente en el pecho o abdomen
- Confusión, dificultad para despertar, convulsiones, desmayo o debilidad intensa
- Signos de deshidratación, como no orinar, boca muy seca o incapacidad para beber
- Fiebre o tos que mejoran y luego regresan o empeoran, o deterioro de una enfermedad crónica
Qué no debe hacerse
- No uses antibióticos por cuenta propia: no actúan contra el virus de la influenza.
- No des aspirina a niños o adolescentes con una infección viral salvo indicación médica expresa.
- No compartas antivirales ni otros medicamentos y no los inicies sin valoración profesional.
- No retrases la consulta si perteneces a un grupo de mayor riesgo o aparece una señal de alarma.
Fuentes consultadas
OMS — Gripe estacional CDC — Signos y síntomas de la influenza MedlinePlus — GripeSi tienes síntomas, factores de riesgo o dudas sobre tu caso, solicita una valoración profesional.
Agendar consulta