Lo esencial
- ✓ La diabetes puede avanzar durante años con síntomas leves o sin señales evidentes.
- ✓ El control de la glucosa debe individualizarse según el tipo de diabetes, tratamiento, edad y estado de salud.
- ✓ La alimentación, la actividad física, los medicamentos indicados y los controles periódicos ayudan a prevenir complicaciones.
Señales que conviene evaluar
- Sed intensa, necesidad de orinar con frecuencia, cansancio, visión borrosa, hambre persistente o pérdida de peso sin explicación pueden relacionarse con glucosa elevada.
- Las heridas que tardan en sanar, infecciones frecuentes u hormigueo en los pies también requieren valoración, especialmente si existen factores de riesgo.
- Estos síntomas no confirman diabetes por sí solos. El diagnóstico se realiza con pruebas de laboratorio interpretadas por un profesional.
Cuidados para un control seguro
- Toma los medicamentos o la insulina exactamente como fueron indicados y registra tus mediciones cuando tu equipo de salud lo solicite.
- Mantén horarios regulares de alimentación, prioriza agua, verduras, alimentos con fibra y porciones adecuadas, y evita el tabaco.
- Realiza actividad física acorde con tu condición y revisa cómo puede modificar tu glucosa, especialmente si usas insulina u otros medicamentos que causan hipoglucemia.
- Controla periódicamente presión arterial, función renal, ojos y pies según el plan indicado para tu caso.
Cómo reconocer y actuar ante una hipoglucemia
- Una glucosa menor de 70 mg/dL se considera baja. Puede causar temblor, sudoración, hambre, palpitaciones, mareo, irritabilidad o confusión.
- Si la persona está consciente y puede tragar, puede aplicar la regla 15-15: consumir 15 gramos de carbohidrato de acción rápida, esperar 15 minutos y volver a medir.
- Si continúa por debajo de 70 mg/dL, se repite el proceso. Después de recuperarse, debe seguir el plan indicado y comunicar episodios repetidos a su equipo de salud.
- La cantidad puede ser diferente en niños pequeños. Debe seguirse la indicación de su profesional de salud.
Glucosa muy alta y enfermedad intercurrente
- Fiebre, infecciones, estrés, vómitos o dosis omitidas pueden elevar la glucosa y requerir controles más frecuentes.
- Quienes tienen indicado medir cetonas deben seguir su plan de días de enfermedad y solicitar orientación si aparecen valores moderados o altos.
- Vómitos persistentes, respiración dificultosa o profunda, dolor abdominal, somnolencia o aliento afrutado pueden indicar una emergencia metabólica.
Signos de alarma y cuándo solicitar atención
- Pérdida de conciencia, convulsiones o incapacidad para tragar
- Confusión intensa o conducta inusual que no mejora
- Vómitos persistentes con incapacidad para retener líquidos
- Respiración dificultosa o profunda, dolor abdominal o aliento afrutado
- Debilidad de un lado del cuerpo, dolor de pecho o deterioro rápido
Qué no debe hacerse
- No des alimentos ni bebidas a una persona inconsciente o que no puede tragar.
- No dupliques insulina ni medicamentos por cuenta propia para corregir una lectura alta.
- No suspendas el tratamiento porque la glucosa se normalice.
- No uses suplementos o remedios caseros como sustituto del tratamiento indicado.
Fuentes consultadas
OMS — Diabetes OPS/OMS — Diabetes CDC — Tratamiento de la hipoglucemia CDC — Cetoacidosis diabéticaSi tienes síntomas, factores de riesgo o dudas sobre tu caso, solicita una valoración profesional.
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